“Un polo Gastronómico muy atractivo, en el corazón de Vitacura” Juana Muzard 

#lavidaencv

#mesdelamujer

Juana Muzard.

Crítica, escritora y empresaria gastronómica.

“Un polo Gastronómico muy atractivo, en el corazón de Vitacura”

Mientras manejo por Alonso de Córdova hacia CV Galería, voy acercándome de a poco a un edificio bastante moderno y a escala humana. 

Estacioné justo al frente, aunque tiene estacionamientos subterráneos y de repente me sumergí en su interior, estando al aire libre, después de tomar todas las precauciones sanitarias en la entrada. 

Atraída por su urbanismo imponente y acertado, bajé por sus múltiples escaleras hacia el -1, y comencé a mirar a todos lados contemplativamente. Recorrí las tiendas, la Galería  de Isabel Aninat (que siempre tiene una muestra que sorprende) y las obras de arte que se repiten en cada rincón.

Me sorprendí agradablemente en este piso con su arquitectura exterior y su minucioso y estético resultado, lleno de detalles en su ambientación general, que incluye plantas, cientos de maceteros, una pequeña y bien provista tienda de plantas, buenos toldos para ahuyentar al sol y hacer el espacio más fresco. 

Luego bajé otra amplia escalera hacia el -2 y me encontré con una eterna intervención escultórica de Fernando Casasempere en su techo, donde cuelgan millones de flores desde lo alto que parecen estrellas, todo esto junto a una sutil música de fondo. Por aquella escalera tuve una panorámica que me permitió contemplar las maravillosas terrazas que salen de cada restorán, con mobiliarios impecables y diversos, ¡Muy empáticos con su entorno!. Una pileta preciosa, que justo donde termina parte una enorme barra de cocteles imponente y llena de onda, y todo envuelto en murallas de hormigón tapizadas de vegetación con una enorme variedad de verdes. Mientras más recorría, descubría más terrazas escondidas.

Después de ver que las propuestas gastronómicas de diversos restoranes ya estaban presentándose para recibir a una gran cantidad de comensales, dije; ¡Qué fascinación!. Finalmente llegué a lo mío y me senté junto a un querido amigo en Lolita Jones, restorán mexicano americano de bastante prestigio.

Me comí el mejor guacamole de Chile, preparado y servido por un carrito con un garzón que da vueltas mesa por mesa, ofreciendo este clásico mexicano.

Pasé a otros platos magníficos como unos taquitos de centolla, una corvina muy fresca en Tapenade y un postre lleno de frutos rojos sobre una crema de coco. 

¡Inolvidable experiencia! “Se repite”.